El mundo de la ciencia ha dirigido su atención al espacio después de que la NASA confirmara que el cometa 2024 YR4 podría impactar contra la superficie de la Luna en el año 2032. Este cuerpo celeste, que fue detectado recientemente por el sistema de monitoreo ATLAS, ha despertado inquietud entre astrónomos y especialistas debido a su tamaño, trayectoria y los posibles efectos que podría tener sobre la Tierra. Aunque el riesgo de colisión se mantiene bajo, los investigadores no descartan un escenario más serio.
Según los científicos, el cometa 2024 YR4 mide alrededor de 55 metros de diámetro y viaja a gran velocidad. Aunque un impacto con la Luna no representaría un peligro directo para nuestro planeta, sí podría generar consecuencias significativas. Entre los posibles efectos, los investigadores señalan la posibilidad de que la colisión altere la órbita lunar o genere una nube de fragmentos que amenace a satélites y estaciones espaciales que orbitan alrededor de la Tierra.
Al igual que otro cuerpo celeste, el 3I/ATLAS, este cometa es un misterio para los expertos en astronomía, quienes continuarán monitoreando su trayectoria para analizar cualquier cambio que pueda ocurrir en su órbita.
