La competencia entre AMD y NVIDIA por el dominio del mercado de tarjetas gráficas se encamina a un nuevo punto de inflexión, aunque no será inmediato. De acuerdo con información reciente proveniente de la industria, el próximo gran salto generacional en GPUs se concentraría hasta 2027, año en el que ambas compañías presentarían sus arquitecturas más ambiciosas.
Según los reportes, AMD planea lanzar su arquitectura RDNA 5 hasta 2027, lo que retrasaría una renovación completa de su catálogo Radeon. En contraste, NVIDIA se adelantaría con su nueva línea de GPUs basadas en la arquitectura Rubin, lo que le permitiría conservar el liderazgo tecnológico en el corto plazo.
Durante 2026, AMD centraría su estrategia en actualizaciones incrementales de modelos existentes, sin introducir cambios estructurales en su arquitectura gráfica. NVIDIA, por su parte, continuaría avanzando con nuevos lanzamientos, aunque no exentos de complicaciones.
Entre las especificaciones que se anticipan para RDNA 5, destacan el uso del proceso de fabricación TSMC N3P, más eficiente y avanzado, así como configuraciones de hasta 96 unidades computacionales (CUs) y una interfaz de memoria de hasta 512 bits. En términos de desempeño, las estimaciones preliminares apuntan a mejoras de hasta 50 % frente a la actual generación de GPUs Radeon de gama alta.
No obstante, el panorama está condicionado por la crisis global de memoria, impulsada por la creciente demanda de inteligencia artificial y centros de datos, un factor que también afecta a NVIDIA. Incluso, se reportan posibles retrasos en modelos intermedios y versiones SUPER de la serie RTX 50.
En este contexto, 2026 se perfila como un año de transición, mientras que 2027 concentraría los verdaderos avances en rendimiento, tanto para el mercado gamer como para aplicaciones profesionales y de alto desempeño.
