El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha reportado que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de agosto de 2025 registró un aumento mensual de 0.06%, una cifra superior al 0.01% observado en el mismo mes de 2024. A pesar de este incremento, la inflación anual en México se ubicó en 3.57%, lo que representa una desaceleración considerable en comparación con el 4.99% del año anterior.
El Inegi señaló que el INPC alcanzó los 140.867 puntos, reflejando el comportamiento promedio de los precios de los bienes y servicios en el país. El reporte también evidenció una marcada diferencia regional en el impacto de la inflación.
Diferencias regionales y comportamiento de los productos
El informe de inflación de agosto de 2025 del Inegi mostró que algunos estados y ciudades se ubicaron por encima del promedio nacional. Durango y Tamaulipas registraron un aumento del +0.45%, seguidos de San Luis Potosí con +0.34% y Quintana Roo con +0.31%. A nivel de ciudades, los mayores incrementos se vieron en Matamoros, Tamaulipas (+0.78%), y Tapachula, Chiapas (+0.75%).
En contraste, estados como Tabasco (-0.77%) e Hidalgo (-0.30%) reportaron variaciones por debajo del promedio. Las ciudades con las caídas más pronunciadas fueron Villahermosa, Tabasco (-0.77%) y Pachuca, Hidalgo (-0.39%).
En cuanto a los componentes de la inflación, el índice subyacente—que excluye productos volátiles— subió 0.22% mensual, mientras que la no subyacente retrocedió 0.47% mensual, principalmente por la baja en los precios de productos agropecuarios.
Los productos con mayor peso en el aumento de precios en agosto fueron el chile serrano (+34.94%), el tomate verde (+16.71%) y los servicios de vivienda propia (+0.27%) y de comida en la calle, como loncherías y taquerías. Por otro lado, los precios de productos como el pollo (-4.62%), el jitomate (-11.46%) y el aguacate (-7.36%) tuvieron una incidencia a la baja.
El Índice de Precios al Consumidor de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCCM), que monitorea 170 productos básicos, aumentó 0.03% mensual y 3.45% anual, una cifra inferior a la registrada en 2024, lo que indica un menor impacto en el gasto de los hogares más vulnerables.
