Intel anunció un acuerdo estratégico con el proyecto Terafab, impulsado por empresas vinculadas a Elon Musk como Tesla, SpaceX y xAI, con el objetivo de desarrollar una nueva infraestructura de fabricación de chips en Estados Unidos enfocada en inteligencia artificial, robótica y centros de datos.
De acuerdo con la información disponible, el proyecto busca alcanzar una capacidad de hasta 1 teravatio de cómputo anual, un nivel diseñado para soportar aplicaciones avanzadas como vehículos autónomos, robots humanoides e infraestructura de IA a gran escala. En este contexto, Tesla utilizaría estos chips para sistemas de conducción autónoma y robótica, mientras que SpaceX exploraría su implementación en centros de datos y proyectos espaciales.
La magnitud de la iniciativa implica una inversión considerable. Reportes iniciales sitúan la primera fase entre 20,000 y 25,000 millones de dólares, alineándose con la estrategia de Intel para fortalecer su posición en el mercado de semiconductores y competir con empresas como NVIDIA y AMD.
Tras el anuncio, las acciones de Intel registraron un incremento de entre 2% y 4%, reflejando una respuesta positiva por parte de los inversionistas. No obstante, aún no se han revelado todos los detalles sobre la participación específica de cada compañía dentro del acuerdo.
Con este movimiento, Intel refuerza su apuesta por convertirse en un actor clave en la fabricación de chips para la próxima generación de tecnologías, en un contexto marcado por la creciente demanda de capacidad de cómputo impulsada por la inteligencia artificial.
