Sony avanza en la integración de inteligencia artificial en su ecosistema gaming. La compañía confirmó que trabaja en una tecnología de generación de frames mediante machine learning, una solución que busca mejorar la fluidez de los videojuegos en futuras consolas PlayStation.
Esta técnica consiste en crear cuadros adicionales de forma artificial entre los frames reales, lo que permite ofrecer una sensación visual más suave, especialmente en títulos exigentes. Se trata de un enfoque similar al que ya ha comenzado a consolidarse en el mercado de PC.
En términos prácticos, la promesa apunta a mejorar la experiencia visual en escenarios de alta carga gráfica. Sin embargo, especialistas advierten que este tipo de tecnología depende de una base sólida de rendimiento, ya que también puede implicar incrementos en la latencia, afectando la respuesta en ciertos juegos.
Por ahora, Sony no ha definido una fecha de lanzamiento para esta función. Lo que sí se ha confirmado es que no llegará en 2026, por lo que su implementación podría darse en una evolución del actual PS5 Pro o directamente en la próxima generación de consolas.
Este desarrollo se alinea con la estrategia de la compañía, que ya ha comenzado a incorporar inteligencia artificial en gráficos mediante tecnologías como PSSR (PlayStation Spectral Super Resolution). En ese sentido, la generación de frames aparece como el siguiente paso natural en la evolución del rendimiento visual en PlayStation.
Aunque no es una tecnología inmediata, representa una señal clara del rumbo que tomará la industria, donde la inteligencia artificial jugará un papel clave en el futuro del gaming.
